Gregorio Marañón – Ponencia a cargo de don Fernando Bandrés Moya

Como parte de las actividades culturales interdisciplinares que ofrecemos a nuestro alumnado con el objetivo de contribuir al máximo desarrollo integral de sus competencias, los Seminarios Didácticos de Ciencias y Humanidades de nuestro colegio se han unido para invitar a don Fernando Bandrés Moya, médico y presidente de la Fundación Gregorio Marañón. En su visita al centro ha ofrecido una ponencia a nuestros alumnos de 4º ESO y Bachillerato sobre la figura del gran científico y humanista español que fue don Gregorio Marañón, en la que, a través de la revisión de su vida y logros, ha proporcionado una visión amplia y holística del conocimiento para favorecer la ruptura de la percepción frecuentemente polarizada entre ciencias y letras.

Así, en esta actividad hemos tenido la fortuna de contar con don Fernando Bandrés Moya, Licenciado y Doctor en Medicina, especialista en Análisis Clínicos así como

en Medicina Legal y Forense. Su actividad principal es la de Catedrático de Medicina Legal en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y, entre otros, destacan sus cargos como Presidente de la Fundación Tecnología y Salud, como miembro del Consejo Académico del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset, o como director del Centro de Estudios Gregorio Marañón de la Fundación Ortega-Marañón.

Don Fernando nos descubre a la figura del médico y ensayista don Gregorio Marañón y Posadillo, nacido en Madrid en 1887 y fallecido en 1960. Fue Catedrático de Endocrinología, fundó del Instituto de Patología Médica, y fue Presidente del Instituto de Endocrinología Experimental y miembro de cinco reales academias: la Real Academia Española, la de Medicina, la de Historia, la de Bellas Artes y la de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Marañón fue un importante comentador del psicoanálisis de Freud, al que conoció personalmente, y muy respetado por los primeros psicoanalistas. Fue, asimismo, médico personal del Rey Alfonso XIII, al que convenció en el año 1922 para realizar una visita a las Hurdes, en Extremadura, una de las regiones más deprimidas de la península ibérica, con graves problemas socio-sanitarios. En esta zona, sus estudios endocrinológicos permitieron conocer las altas tasas de enfermedades producidas fundamentalmente por la falta de yodo en la alimentación y el aislamiento territorial.

Como escritor, destacó como uno de los principales ensayistas, la biografía y la historiografía, interesándose a lo largo de su carrera por la historia y la estructura de la ciencia. Su forma de escribir, a medio camino entre la prosa científica y la expresión literaria es, a decir de los expertos, única, y supondría un eslabón entre el ensayo literario y el específicamente científico. En su prolífica obra se aprecia su moral cristiana.

Puede decirse que estamos ante uno de los intelectuales más brillantes del siglo XX, amigo de intelectuales de la época como  Unamuno, Azorín, Ortega y Gasset, o Lorca además de haberse relacionado con importantes figuras de las artes y las ciencias como Valle Inclán, Albert Einstein, Alexander Fleming y Charles De Gaulle entre tantos otros.

Fue un trabajador incansable, que acudía a su consulta de beneficencia en el Hospital Provincial de Madrid, hoy Hospital Gregorio Marañón, y por las tardes, atendía en su consulta privada. A la vez, escribía e investigaba, llegando a publicar cerca de 500 monografías científicas y decenas de libros sobre Medicina, Historia y Ensayo, que traspasaron las fronteras. Su concepción humanista de la vida hizo que tratara siempre a los pacientes de forma cercana y con cariño, lo que le convirtió en uno de los médicos más populares y queridos de Madrid y España.

Tras la charla tuvimos la oportunidad de realizar algunas preguntas y descubrir nuevas perspectivas sobre la búsqueda de la vocación, el esfuerzo y aprovechamiento del tiempo, o la superación de las dificultades del día a día en el trabajo como científico.

Nos quedamos con ideas que nos impulsan a la reflexión sobre la necesidad de seguir aprendiendo cada día con humildad, y de poner en valor todas las áreas del conocimiento, desde el origen y significado de las palabras pasando por la filosofía, la biología, las matemáticas, la química, la tecnología, la historia, la ética o el derecho, entre tantas otras. Ante todo, nos vamos con la convicción de que es imprescindible integrarlas y ponerlas y al servicio de la evolución constante como parte de un todo que es el trabajo de equipo.

«Tienes más cualidades de lo que tú mismo crees; pero para saber si son de oro bueno las monedas, hay que hacerlas rodar, hacerlas circular. Gasta tu tesoro.» Gregorio Marañón
«Es más importante saber qué clase de persona tiene la enfermedad que la clase de enfermedad de una persona.» Gregorio Marañón
«Ser médico…  es no cansarse nunca de estudiar y tener, todos los días, la humildad de aprender la nueva lección de cada día…» Gregorio Marañón
«Daría todo lo que sé por conocer la mitad de lo que ignoro.» Descartes

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