Con motivo de la celebración del Día del Libro, un año más los alumnos de ESO han realizado la vigésimo sexta edición del Concurso de relatos. Como sabéis, este año, por tan señalada fecha hemos recopilado en un libro todos los relatos ganadores de estos veinticinco últimos
años. Os compartimos a continuación uno de los relatos participantes. La alumna, Claudia Reyes Lista de 4º C, ha sabido plasmar de manera magistral toda la intención que ponemos al organizar estas actividades. Su relato recoge el trabajo de todos estos años en el Colegio, desde las etapas más pequeñas hasta 4º de ESO, que es lo que ella está estudiando en la actualidad; no hay nada que demuestre mejor que todo este esfuerzo está merecido la pena, que el que un alumno, con sus propias palabras, recoja, de forma personal y espontánea, todo aquello que durante años le hemos querido ir transmitiendo e inculcando.
Feliz Día del Libro
ENTRE TINTA Y RECUERDOS
Hace 25 años, cuando el primer relato vio la luz en el Colegio Divina Pastora, nadie imaginó que, con el paso del tiempo, se convertiría en una tradición inquebrantable. Aquella primera historia, «El cuento bicentenario» -Carlos Toledo-, escrita con entusiasmo y tal vez con un poco de tinta derramada por los nervios, inició un viaje que hoy nos reúne aquí, celebrando un cuarto de siglo de creatividad y palabras que han dejado huella.
25 años. Así es, un tiempo en el que la mayoría de los presentes ni siquiera habíamos nacido, pero aquellos que sí estaban en el mundo tenían un propósito: dejar un legado que hoy seguimos. ¿Sabes de qué hablo? Sí, exacto, de los 25 años de relatos. Pero no hablo de cualquier legado, no, no. Son los relatos del Colegio Divina Pastora. Sé lo que pensais, sin necesidad de ver nuestros rostros. Diréis que es una exageración, pero no lo es. Es impresionante cómo un simple acto ha logrado persistir durante tanto tiempo. ¡25 años! Imagínate, si yo misma no me lo creo, no quiero imaginar cómo se sienten aquellos alumnos, profesores, que han vivido esta experiencia año tras año, viendo cómo el esfuerzo y la dedicación han valido la pena. Su huella ha quedado grabada.
A lo largo de los años, estos relatos han emocionado y han invitado a la reflexión. Algunos nos han conmovido, como el de Kisayri, que compartió una parte especial de su vida, o el del vagabundo, que nos hizo valorar lo que tenemos.
Otros, son relatos llenos de misterio que han demostrado que la creatividad no tiene límites. Cada historia, en su estilo, ha dejado huella y ha inspirado a seguir escribiendo. Temas tan variados como fotos curiosas, noticias, objetivos de cursos, centenarios, sonidos y siempre Cervantes.
Y hoy, mientras celebramos este aniversario, no podemos evitar preguntarnos ¿qué hace tan especial a un simple conjunto de palabras? La respuesta es sencilla y, a la vez, poderosa: el impacto que generan. Y es algo que el Colegio Divina Pastora ha sabido cuidar, protegiendo este legado con esmero.
Cada generación de estudiantes ha aportado su granito de arena, dejando en cada relato un pedazo de su historia. Algunos han sido entrañables, otros divertidos y otros, por qué no decirlo, un poco extraños. Pero todos, sin excepción, han valido la pena. Así que aquí estamos, 25 años después, celebrando no solo el tiempo transcurrido, sino todo lo que estos relatos han significado para nuestra comunidad. Y aunque el tiempo siga su curso, una cosa es segura: mientras haya alguien dispuesto a escribir y alguien dispuesto a leer, esta tradición nunca desaparecerá.



